Un árbol torcido

 






20 de febrero 2026 Un árbol torcido

¿Se puede escuchar un disco entero o mejor saltar por canciones? 

Alguien alguna vez me dijo lo siguiente: solo escucho discos de principio a fin.

 A lo que yo respondí: a mí me gusta sacar canciones de muchos y armar playlists, pero tengo discos que puedo escuchar de principio a fin, no son muchos pero tengo varios. 

Hoy me quedé pensando, y cuando tenemos una recopilación de grandes éxitos. 

¿Dónde quedan las otras? ¿Por qué se descartan? ¿Acaso no brillan? O son más profundas e incomodan sus letras.

 Sobre música podría tratarse este pequeño texto pero no lo es.

 No, nada especial, como dice Blur: "No distance left to run".

 Podría ser un Girls or Boys.

 Pero como digo yo, es más otra canción.

 ¿Cómo se integra o se acepta la rigidez? ¿Somos demasiado tercos para aceptar que debemos cambiar, o simplemente nos cuesta aceptar la crítica? ¿Cómo se genera esa tolerancia hacia la crítica, hacia la espera? 

¿Cómo se desarrolla y se cultiva esa paciencia? Puede ser que sea a través de la escritura, puede que se vea a través del bordado.

 ¿Cómo llevamos la conciencia, la tierra? ¿Cómo se encarna verdaderamente la materia, a través del alimento, a través de la respiración, del agua? 

Y si no estoy hablando de música y si la conversación nunca fue una conversación, entonces, ¿qué es? En mi presente es el silencio presente después de la tormenta. 

¿Cómo se puede habitar el árbol que creció torcido? 

Caminando me dediqué a observar un árbol, formaba casi un arco perfecto, de no ser porque sus hojas buscaban la luz del sol. Al observar, pensé en aquellas parábolas de los árboles torcidos y esa frase chilena: 

¿ACASO NO PUEDO?

Suena Charmless Man y la voz de Damon con ese acento británico que me encanta. 

Na, na, na, na, na.

 Pensé en aquellas parábolas sobre los árboles torcidos. 

Pero al buscar el árbol me pareció más interesante un artículo:

 El enigmático bosque torcido ubicado en Polonia. En este bosque, 400 árboles aparentemente desafían las leyes de la naturaleza, creciendo con troncos curvados en un ángulo de 90 grados, formando una figura enigmática que se asemeja a la letra J. Lo más intrigante es que la mayoría de los árboles apuntan hacia el norte, como si estuvieran siguiendo algún antiguo llamado cósmico. Texto de la DW, pueden ver el artículo completo aquí.

Y aquí pueden acompañarme, porque ¿quién no soñó alguna vez ver un baobab, entre ese elefante y la serpiente que por fin ha sido derrotada, o eso creo, por ahora, con la entrada de ese caballo de fuego que lo transmuta todo con rapidez y fuego o sangre, como un árbol de dragón que siempre aparece en mis sueños? 

Pero volvamos a la tierra y esos árboles podados que están en El Retiro en Madrid, esos cipreses, preciosamente intervenidos por el hombre. 

El día de hoy la reflexión lleva a observar: en el árbol se puede sanar en la vulnerabilidad.

Dos personas heridas, ¿pueden sanar o se terminan dañando aún más?

Music is my radar — Blur.

Me faltó añadir algo interesante: este año el Ramadán y la Cuaresma, que son períodos sagrados de ayuno, iniciaron simultáneamente el 18 de febrero, hace dos días. Esta sincronía no sucedía hace 163 años.

Eso coincide con 1863, con el gran incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús, en el cual murieron alrededor de 2.000 personas, principalmente mujeres y niños.

El martes 8 de diciembre de ese año, a las siete menos cuarto de la tarde, más de dos mil personas esperaban dentro del templo para la conmemoración de la fiesta de la Concepción Inmaculada de María Santísima y del aniversario de las Hijas de María, cuando las llamas surgidas por motivos aún desconocidos se expandieron rápidamente por los adornos y la iluminación del templo, todos de material inflamable, mientras cundía el pánico entre los fieles, en su mayoría mujeres. Mantas de crinolina que se prendían o enganchaban con facilidad en el mobiliario sagrado y largos vestidos que entorpecían el andar y generaban caídas, terminaron por hacer que la multitud se atochara y las pocas salidas de la iglesia fueran rápidamente bloqueadas. Una de cada 27 mujeres capitalinas murió allí: "Cuerpo sobre cuerpo, se formaba una muralla compacta y numerosa. Había mujeres que resistían el peso de diez o doce, otras tendidas encima, a lo largo, a lo atravesado, en todas direcciones. Era materialmente imposible desprender una persona de esa masa compacta y horripilante. Los más desgarradores lamentos se oían del interior de la iglesia." (El Ferrocarril, 9 de diciembre de 1863).

A día de hoy me sigo preguntando: ¿acaso los hombres son conscientes del pacto con Dios de apoyarnos, o simplemente el odio y el deseo les puede más?

Se reportó que, en medio del caos, los sacerdotes escaparon por puertas laterales mientras los fieles quedaban atrapados, lo que alimentó la ira popular y las teorías de que la seguridad de los clérigos fue prioridad sobre la de los asistentes. La masonería tuvo un papel activo en la creación de los primeros Cuerpos de Bomberos en Chile. El CBS, fundado en 1863, y la Gran Logia han mantenido una tradición común de servicio por más de 160 años.

¿Hasta cuándo tendrán que ser nuestros cuerpos?, me pregunto yo.