La vida nunca se sintió más fuerte ni más viva que hoy, en el grado cero de Neptuno: escuchando “Babies” de Pulp, con un bastón en la mano y aceptando esta nueva realidad.
26 de enero de 2026
11:00 a. m.
Me paré frente al Museo de Bellas Artes a observar a ese hombre desnudo, sostenido por ese caballo alado maravilloso que siempre me gustó. Mientras sonaba “Shapes” de Pulp, decidí ponerle “Jarvis” a mi bastón; siempre me encantó Jarvis Cocker y el sueño del marido japonés, mitad británico, siempre me ha fascinado. Hace cinco años escuché la profecía: “Te está buscando”.
Creo que todas las cosas que pasaron en Umbral eran necesarias para comenzar este mundo nuevo, lleno de aventuras que no sé a dónde nos van a llevar: ¿conventos o islas? Quién sabe. Pero, queridos lectores, ¿están preparados para jugar?
Considero que lo más importante en la vida es el disfrute y no perder esa energía de la niñez, independientemente del dolor que hay que atravesar cuando la vida nos separa de lo que más amamos y tenemos que decir adiós.
Nunca quise soltar, porque siempre estuve enamorada y siempre soñé con ese amor profundo —ustedes ya lo saben—. ¿Qué vendrá ahora para mí? No lo sé. Es el primer día de un mundo nuevo; disfrutemos.
Perdonen por esta confesión tan abrupta. Para entender cómo llegué hasta acá, van a tener que leer Umbral; pronto estará disponible mi primera novela. Disfruten este nuevo tránsito de 14 años.
Con mucho cariño,
Akari
(o Akari-chan para los más queridos).
Disponible en librerías en Tokio. Esperemos que se traduzca al español pronto.
Suena “Simple Red Star” y estoy frente a un matcha en el Maña Café, 100 % recomendado.